miércoles, 15 de enero de 2014

Que esto, que lo otro...

Y lo último que debes de saber es que tienes derecho a consumir productos de calidad.

Tú mismo puedes comparar, y comprobar la pureza y buen sabor del pulque o aguamiel. Muchas veces, los proveedores de la bebida se les hace fácil y redituable ofrecer un producto rebajado o mezclado con fruta para disfrazar su caducidad. 

 El consumo del pulque es parte de nuestra historia y tradición como mexicanos, no dejemos que desaparezca. ¡Salud!

Delicioso... ¡y nutritivo!

Desde tiempos prehispánicos, el aguamiel y el pulque fueron y siguen siendo una de las bases alimenticias de los pueblos indígenas. Su valor nutritivo ha motivado grandes polémicas, y a finales del siglo XIX se cuestionaron seriamente las medidas de higiene en su proceso de producción. Sin embargo, tanto la planta como su savia tienen un alto valor nutritivo y utilitario.

 En proteínas, el pulque presenta 1.99 mg. / 100 grs. Vitamina C 4.60 mg. /100 grs. Vitamina B2 0.29mg. / 100 grs. Por mencionar algunas características nutrimentales. Investigaciones académicas han demostrado que en las poblaciones donde se bebe pulque, el índice de desnutrición es casi nulo. Los niños pequeños acostumbran beber aguamiel.

Otros usos del pulque o del aguamiel

El maguey o “el árbol de las maravillas” como le llaman ha otorgado por miles de años, sustento, casa y comida a los pobladores de esos lugares áridos y alejados. Del maguey se pueden obtener fibras para ropa, lazos, estropajos, hilos; productos alimenticios como la miel, el aguamiel, y el corazón de maguey; en la cocina, para elaborar pan o para marinar carnes o para preparar atoles de aguamiel; como pegamento para la construcción; alimento para los animales y como corrosivo de metales, inclusive, entre muchos otros cientos de usos más.


Una delicada bebida

Si el mayordomo, tlachiquero o extractor del aguamiel, toca el maguey con las manos grasosas o contaminadas con alguna sustancia tóxica (insecticida, gasolina, cloro, etc.), la planta morirá, debido a lo sensible de su membrana. La piel del maguey es gruesa y sus pencas tienen espinas, una fisonomía natural que la mantiene protegida de los animales. Lo único que puede atacarlo son los gusanos que perforan sus pencas o las larvas de los chinicuiles que se comen sus raíces, y que aún así se han convertido en un manjar gastronómico a nivel mundial; no afectan al aguamiel.

martes, 14 de enero de 2014

¿Pulque con "regalito"? ¡Para nada!

El pulque era la bebida más consumida en el país, básicamente en el centro, de principios hasta mediados del Siglo XX, un gran obstáculo para la naciente industria cervecera, de ahí que los empresarios de la cerveza empezaran a difundir que “la bebida de los dioses” contenía la famosa “muñeca” -excremento de vaca o heces humanas envuelta en manta de cielo, la cual era supuestamente depositaba en el pulque para aumentar su calidad-, de esta manera lograron desprestigiarla para ganar mercado. Cabe destacar, que la preparación de esta bebida, desde su extracción hasta su consumo, requiere de un alto nivel de limpieza.

Hay quienes adultan el pulque ¿te ha pasado?

El pulque adulterado es muy común en las ciudades, sin duda la mayoría de los consumidores no ha probado una bebida de calidad.Un pulque legítimo tiene un color blanco, pero traslúcido (si es muy blanco será indicador de que contiene harina, igualmente si contiene grumos); su aroma presenta notas a planta, a fruta o ligeramente a almendras y siempre recuerde que nunca dejará una desagradable hebra colgando de los labios o del jarro donde se beba.

Bebida de poca vida

Tres a cinco días como máximo y con temperatura óptima (5-7 grados aproximadamente) desde que sale del tinacal, es el tiempo de vida que tiene el pulque. La caducidad varía dependiendo de su cuidado: para que un pulque dure hasta cinco días, debe mantenerse en un lugar limpio, fresco, protegido del sol, lluvia o moscas. Conservarlo frío es aconsejable, su sabor resalta siendo más agradable y se retrasa un poco la fermentación. Por esta razón, será fácil distinguir cuando un pulque se ha echado a perder.